viernes, 26 de abril de 2013

Restaurante LA CANDELITA

 ¡Qué grande es Madrid! y no me refiero al tamaño... Puede que sea amor de madrileña pero es que aquí tenemos una gran variedad de restaurantes y cocinas que aumentan a paso agigantado. Cuando vienen amigos extranjeros a visitarme siempre les digo lo mismo: "la ventaja de visitar Madrid es que tienes todas las cocinas de España y una significativa representación de la cocina de otros países".  No hay nada más enriquecedor que conocer nuevas culturas, nuevas cocinas, nuevos sabores... hay que seguir curioseando, probando porque eso nos hace al final más ricos de paladar, cabeza y corazón.  No somos grandes conocedoras de la cocina de nuestros hermanos sudamericanos, pero poco a poco vamos haciendo nuestros pinitos.  Por recomendación de nuestros admirados blogeros eatingmadrid y circulos de fuego amigos comunes de Verónica, nuestro contacto, dimos con este coqueto restaurante situado en la céntrica calle barquillo. ¿Cocina? Venezolana, peruana... Aquí se viene a comer, pero señores... también se viene a beber porque la coctelería es parte importante de este negocio. De hecho hay mucha gente que conoce La Candelita como un sitio ideal para hacer un poco de afterwork.
El local es sin duda un buen reclamo en si mismo, una preciosa decoración que en seguida nos envuelve. Dado que nuestro equipo tenía "enchufe" en esta visita tuvimos la gran fortuna de saludar al chef José Zapata que nos explicó los platos que íbamos a probar a lo largo de la cena.  Un festival queridos, un festival :-) Pero antes de empezar el coctelero Nicolás Smircich nos sugirió un divertido "Perupolitán" (con pisco) para "hacer hambre y abrir el apetito".

Para abrir boca un refrescante chupito de vichyssoise.

Pan con mojo que ciertamente recuerda al mojo canario.

Sorprendente y delicioso nos resultó el tiradito de corvina con salsa de ají amarillo y mango.  ¡Un invento! 

 En versión reducida nos preparó los famosos ceviches del restaurante: ceviche de corvina con coco y ceviche de langostinos. Riquísimos los dos.


En versión mini también para poder continuar y no morir en el intento probamos las famosas, con razón, arepitas:

Reina Pepiada (pollo, aguacate y mahonesa)
Carne mechada
La de pernil (paletilla de cerdo con verduras frescas picadas - Pico de gallo)
Queso fresco tipo Guayanés y plátano macho maduro.

Para cambiar de tercio, antes de entrar a "matar" un riquísimo sorbete de mandarina.

Y llegó... Ropa Vieja ("Pabellón criollo" en Venezuela): Carne de buey guisada y deshebrada, frjoles negros, plátano frito, queso blanco rallado y arroz blanco. Un excelente final a un sabroso menú.  Llegamos a duras penas al plato fuerte por lo que tendremos que volver para la revancha.

Por último dos interesantísimos postres: Tarta de tres leches (bizcocho bañado en leche evaporada, leche condensada y nata). Tarta de queso (cremoso de crema, queso blanco criollo fresco y jalea de guayaba y crumble galleta.  La tarta tres leches se la recomendamos a los golosos. La tarta de queso es quizá las más diferente, tiene su punto porque el queso criollo es más bien saladito y con el dulce de la guayaba hace muy buenas migas.

La coctelería volvió a nuestra mesa al final de la velada y pudimos probar un más que recomendable Mojito daiquiri. Nicolás prepara él mismo un zumo casero de hierba buena que utiliza para este cocktail, pero el resto de los ingredientes secretos no los quiso desvelar.

La Candelita nos han conquistado no solamente por su exquisita cocina y cautivadora coctelería, sino también por un excelente trato por parte de todo el personal, algo que empieza a escasear en mucho sitios.  Tenemos la sana intención de repetir y lo haremos para probar su brunch y otro días para probar nuevo cócteles, no doubt about it.


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