miércoles, 22 de septiembre de 2010

COMER ON THE ROAD – CASTULO MESÓN DEL JAMÓN

Uno de los problemas que nos encontramos cuando viajamos en coche es… ¿dónde comer por el camino? Acabamos hartos de los restaurantes de carretera que nos ofrecen bocadillos y sándwiches revenidos en un ambiente-tufo a cigarrillo añejo. Cuando tenemos una ruta muy trillada es posible que ya vayamos afinando en nuestras pesquisas gastromaniacas y tengamos ubicados algunos restaurantes de provecho, pero si no es así uno va un poco a la aventura y acaba comiendo fatal… o incluso peor. En breve nos haremos con un ejemplar de “El camionero recomienda: guía de los mejores restaurantes de carretera”.  Al menos así, sabremos qué es lo que vale la pena y lo que no.
En nuestro último viaje GASTROMANIACo,  a la vuelta de Alicante, descubrimos uno de esos sitios que SÍ merece la pena y que desde aquí aprovechamos para recomendar a los que practiquen la ruta Madrid-Alicante: Castulo Mesón del Jamón.  Lo encontraremos en la Estación de servicio TAMOIL situado en la autovía de Levante A-31, km 34,50 dirección Madrid.

Se trata de un restaurante anexo a la propia estación de servicio o tal vez una estación de servicio anexa a un restaurante..?? Nos explicamos.. Desde fuera puede parecer una cafetería más, una del montón, pero nada más entrar vislumbramos una amplia oferta de productos gastronómicos artesanales de la región, algunos realmente sorprendentes, ensaimadas de manchegas… con un par. 
Vamos, que la zona de productos dejaban de milagro espacio a la caja para cobrar la gasolina. Entramos en la pequeña sala comedor y ya nos pareció agradable las hermosas (de tamaño) cristaleras, abundante luz.  
Un ligero vistazo a la barra y quedamos hipnotizadas… Peasssso tortillas de patata… un tamaño nada frecuente!!Bandejas con hermosos trozos de lomo de orza, salchichas, guisos variados.. pero todo con un aspecto fabuloso y de proporciones GRANDES.  
Nos impresionaron también las fuentes de magdalenas que “devoraban” la barra así como los montones de tortas de aceiteJamones por doquier (por algo aquello de Mesón del jamón). 
Aquí está claro que todo es a lo grande. Uff… dilema… ¿qué pedimos? Nos habríamos montado un menú degustación de aquellos que hacen temblar, pero Pepito Grillo nos recordaba que aún teníamos camino por delante y no era conveniente tentar a Morfeo. Cuál fue nuestra alegría cuando en su pared leímos un cartel que rezaba:


En un lugar de la Mancha
cuyo nombre no debe olvidarse
comerás como un gourmet
aunque tú no tengas hambre

Comida recia o suave
platos caseros y finos
comida de campo y caza
comida, comida y vinos

La vista y el paladar
gozan los dos a la par
y la abundancia es tal
que no hay tiempo para hablar

Come y bebe que la vida es breve

Nos decidimos por dos clásicos platos combinados, uno de chuletas de cordero con huevo frito y ensalada, y otro de bistec con ídem de lo mismo. En seguida nos trajeron nuestros platos, en abundancia (como todo en Castulo) y con una pintaza. Tierna carne, excelentes tomates y el huevo frito como Dios manda
Tras hincarle el diente... ¡oh sorpresa! debajo del huevo frito se escondía uno de los más sabrosos manjares…. Patata pochada, como si fuera para tortilla, con tropezones de ajo semicrudo.  ¡Mamma Mía!  ¡Qué rico! Al principio pensamos que el ajo nos pasaría factura, pero en seguida nos dimos cuenta del sutil sabor, sin excesivo picor, pero a la vez aromático. Sospechosamente había muchas ristras de ajos colgadas en la barra… ¿Vampiros? 
Va a ser que no.. y entonces caímos: “Claro, son los famosos ajos morados de las Pedroñeras!” Los ajos morados de las Pedroñeras (Cuenca) son muy famosos tanto a nivel nacional como internacional por su calidad.  Éstos deliciosos ajos son “culpables” y condimento fundamental en el recetario de la excelsa cocina manchega: atascaburras, caldereta, moje de pimientos, perdiz en escabeche, revueltos, migas, gachas, etc. Total, que pedimos la cuenta y nos embolsamos unos ajos que aprovecharemos en seguida para alguna de nuestras recetas GASTROMANIACas. Nos fuimos con una sonrisa de oreja a oreja y con ganas de volver en nuestro siguiente roadtrip para probar esa tortilla y ese lomo de orza que en nuestro equipo levanta pasiones.

¡VIVA CASTULO! ¡VIVA LA BUENA COCINA!

2 comentarios:

Miriam dijo...

Os juro que me ha encantao lo de las ensaimadas manchegas... cómo son los manchegos, madre ;)

Gastromaniac dijo...

Jajajaja!! Ya te digo! Los manchegos no tienen fronteras ;-)

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